Si se tiene trabajo, familia y estudios en la vida cotidiana es por que contamos con clientes… ¿y que es un cliente? Bueno en la antigua Roma, se decía que un cliente era alguien que dependía de un benefactor, ósea somos el benefactor en cada una de esas aéreas antes mencionadas.
Somos el que brinda alguna clase de beneficio a los demás, el que debe de dar, en el caso del trabajo es obligatorio y se torna en una relación de favores mutuos, ellos reciben servicio y nosotros salario, en el caso de la familia el dar es mas allá de algo material, es el mantener sanas relaciones y poder brindar un ambiente paz, amor y gozo en el hogar.
Pero el error mas grande en esta constante situación de dar es que nos olvidamos por completo en como damos, de que manera beneficiamos a los demás, ¿realmente dejamos satisfacción en nuestros clientes? O dejamos un disgusto y una desagradable presentación personal….
La pregunta clave o de oro o como se quiera decir es: ¿Cómo es nuestro servicio al cliente?, porque mas allá de un producto se trata de un servicio, en el cual se cuenta tantos aspectos que simplemente omitimos diariamente.
Creo que ese buen servicio consta en dar una sonrisa verdadera, como una rayo de sol que viene directo del gozo en el corazón, transmitir ese buen espíritu de amor y solidaridad, dejar el egoísmo a un lado y pensar en alguien mas que si mismos, se trata de ayudar y disfrutar hacerlo, y cuando lo disfrutamos encontramos la satisfacción personal, ¡ahí es donde esta el equilibrio y la perfecta armonía en el ambiente!
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